Epistemologías implícitas en la Filosofía Narrativista de la Historia: identidad, confianza e injusticia epistémica
Resumen
El mayor logro del programa Narrativista con White a la cabeza ha sido a nuestro entender poner en cuestión el uso no teorízado de las nociones de EVENTO y NARRATIVA en los campos de la filosofía, epistemología y teoría de la historia. Después de White, estar informadxs por los desarrollos del giro lingüístico (de la filosofía post-analítica del lenguaje, la hermenéutica y el postestructuralismo) es requerido. Tres distinciones ya no se pueden sostener de modo tajante en el campo de las humanidades: descripción-interpretación, literal-figurativo y descripción-valoración. Por todo ello, los estudios literarios, teorías del discurso que hayan indagado sobre narratividad resultan también insoslayables. A veces, estas consideraciones pueden dar la impresión de que las cuestiones epistémicas sobre nuestras narrativas históricas son imposibles de tratar o desplazadas ante las cuestiones morales. Este modo de ver las cosas deriva en parte del hecho de que por largo tiempo la evalualibilidad epistémica de las narrativas históricas se juzgaba en relación con los criterios de la filosofía standard de la ciencia. A finales del siglo 20 y en el siglo que transcurre, la Epistemología ha atravesado importantes cambios, apareciendo la epistemología social, los estudios sociales de la ciencia, la epistemología de género, la epistemología del testimonio. Estos enfoques ponen en juego valores epistémicos como CONFIANZA y AUTORIDAD, depreciados por la academia y la ciencia modernas, o prestan atención a fenómenos de injusticia epistémica que obligan a repensar la relación entre legos y expertos (narrativas histórico-académicas y narrativas del activismo por ejemplo). El presente proyecto explorará el modo en que estas nuevas indagaciones epistemológicas contribuyen a profundizar los postulados básicos de los fundadores del programa, esto es, considerar la configuración narrativa como un instrumento cognitivo autónomo (en palabras de Mink) y como estrategia argumental cognitivamente responsable (en palabras de Hayden White).