Desde sus orígenes, los Estados Unidos han sido una verdadera fábrica de ficciones protagonizadas por seres monstruosos, naturales y sobrenaturales, deformes por fuera o por dentro. Las pesadillas que los colonos traían de Europa, las leyendas de los pueblos nativos y los mitos que los esclavos trajeron de África acabaron conjugándose al servicio del biopoder y el nacionalismo, en principio, como objetos de temor, y al servicio de la industria del entretenimiento, eventualmente, como objetos de asombro. Este proyecto aspira a relevar casos representativos de freaks en la historia de la literatura norteamericana de los últimos dos siglos, para dar cuenta del fenómeno de la “anomalía” física y la “anormalidad” psicológica en tanto objeto de explotación artística en la cultura de ese país, de impacto tan determinante en el resto del mundo. El corpus inicial está constituido por la narrativa de Faulkner, Porter, O’Connor, Lovecraft, Butler, Capote, y Cormac McCarthy, entre otros, y de géneros como el western y la ciencia ficción.